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¿Dónde vamos a dormir esta noche? (Año 4)

Una pregunta diaria a lo largo de nuestro viaje, incluso hasta los últimos días fue, “¿Dónde vamos a dormir esta noche?” El cuarto año, un año más unos cuantos días más, no podía ser la excepción a los anteriores y estuvo lleno de sorprendentes experiencias y sorpresas. Completamos 1500 días de viaje y concluimos Nuestro Primer Viaje Mundial el 15 de noviembre de 2016, nunca pensamos que viajaríamos por tanto tiempo y fue posible gracias al apoyo, amabilidad y hospitalidad de gente por todo el mundo. A todos aquellos perfectos extraños que se hicieron amigos de toda la vida, las amorosas familias que nos adoptaron, los viejos amigos, los amigos de amigos y los miembros de nuestra familia que nos acogieron, va nuestra más profundo amor y gratitud. Todos y cada uno de ustedes nos ayudaron a mantener este sueño vivo y a seguir nuestro camino, ¡este viaje también es de ustedes!

A lo largo de nuestro último año, los últimos 405 días de camino, escoger donde dormiríamos y usar redes como Couchsurfing y WWOOFing continuó haciendo la diferencia en nuestro viaje. El sentido de aventura y el compromiso de viajar nos motivaron a seguir acampando, durmiendo en autobuses, trenes y barcos, tanto como nos fuera posible para ahorrar en alojamiento. Recibimos el cuarto año en Paraguay y desde entonces visitamos Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Cuba, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México. En estos países utilizamos diferentes estrategias para encontrar donde dormir. En este artículo, compartimos con ustedes hechos generales e historias específicas sobre nuestras experiencias de alojamiento en nuestros destinos, para que puedan tener una idea de cómo fue la última fase del viaje. Hicimos trabajo voluntario a través de WWOOF en granjas orgánicas en Panamá y Honduras. Utilizamos Airbnb, una red en internet para reservar alojamiento privado asequible, sólo una vez en Manaos, Brasil. Tuvimos la suerte de ser acogidos por personas increíbles a través de Couchsurfing en los países de Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México. Nos quedamos con amigos y familiares en Paraguay, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala. También dormimos en albergues en Paraguay, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala y México. Acampamos en Brasil, Colombia, Panamá, Nicaragua y Guatemala. Y nos encantó dormir en hamacas en algunas ocasiones en Brasil, así como hospedarnos en casas de familia en Cuba. Mientras viajábamos por Brasil, Colombia, Cuba, Nicaragua y México dormimos en autobuses y barcos durante varias noches.

Durante el cuarto año, hicimos trabajo voluntario a través de WWOOF por un total de 36 días en dos granjas orgánicas en Panamá y Honduras. Hicimos WWOOFed 18 días en Lago Bay en Panamá, una comunidad cerca de la ciudad de Santa Catalina en la costa pacífica del país. Durante nuestros días allí, vivimos en un dúplex muy cómodo de dos pisos con cocina propia totalmente a nuestra disposición. El dúplex también tenía azotea con un bar para disfrutar el paisaje al atardecer. Nos encantó estar allí porque el lugar nos permitió sentirnos como en casa, preparar nuestras propias comidas y estar en el mismo lugar durante varios días para construir una rutina.

Alojamiento WWOOF en Panamá
Alojamiento WWOOF en Honduras

Durante 8 días vivimos en Ecofinca Luna del Puente en Honduras, una granja familiar y declarada reserva natural ubicada en las montañas al este del lago Yojoa. En Luna del Puente, teníamos una habitación con baño privado, y durante nuestros días allí, aprendimos a cosechar cacao y a hace chocolate para consumo de manera artesanal.

Las siguientes son sólo algunas de nuestras experiencias más memorables, divertidas e inolvidables de donde dormimos durante los últimos 405 días que pasamos viajando por el mundo:

  • En Paraty, Brasil, dormimos en un dormitorio para 9 personas con baño y literas triples. Fue la opción menos costosa que encontramos, 34 reales por persona (alrededor de $ 8 USD). Tuvimos suerte que nadie más registro en el dormitorio mientras estábamos allí, así que tuvimos una habitación privada para nosotros. Nunca habíamos dormido en literas de tres niveles, ¡mira la foto!

Literas triples en Paraty
  • Por muchas razones, nuestro tiempo en Brasil fue inolvidable. En términos de nuestros arreglos para dormir, Brasil nos dio la oportunidad única y agradable de dormir en hamacas por primera vez en nuestras vidas. En Atin, junto al Parque Nacional Lençois Marahanes, encontramos un camping muy básico solo para nosotros. Pusimos nuestra carpa bajo un techo tratando de escapar del sol y también nos ofrecieron algunas hamacas. Al final, decidimos dormir en las hamacas durante las tres noches que estuvimos allí. Las hamacas eran mucho más cómodas y frescas que la carpa, y usamos nuestras bolsas de dormir como cobijas cada noche. También dormimos en hamaca otras tres noches mientras viajábamos de Belem a Santarem a lo largo del río Amazonas. Por último, dormimos otras tres noches en una hamaca durante una excursión a la selva amazónica por el río Urubu.

Hamacas en Brasil
Acampando en el Archipiélago de San Blas
  • En Panamá, tuvimos una pequeña y hermosa isla del archipiélago de San Blas completamente para nosotros. Acampamos por tres noches en la Isla Perro Grande. Las dos primeras noches fuimos los únicos turistas allí. Fue una experiencia increíble, la sensación de soledad y tranquilidad, justo en el Caribe y rodeados por otras islas. Nunca habíamos estado en una isla tan pequeña y quedarnos allí unos días fue, sin duda, la miel de nuestra extensa luna alrededor del mundo. 🙂

  • Otra experiencia de campamento única tuvo lugar en la cumbre del Volcán Barú en Panamá. El área de campamento designada estaba sucia y la hierba está muy alta, haciéndola inaccesible. Por suerte, un conductor y empleados locales nos ayudaron autorizándonos a poner la carpa dentro de las instalaciones donde se encuentran las antenas. No era un lugar hermoso o silencioso para acampar esa noche, pero era seguro y tenía la mejor ubicación para despertar temprano a ver el amanecer y tener una vista de ambos océanos, el Pacífico y el Caribe.

Acampando en el Volcán Barú
  • En Cuba, dormimos en total en 11 casas de familia diferentes, pagando un promedio de $ 15 USD por habitación cada noche con baño privado y A/C. Normalmente los cubanos cobran $ 25 USD por habitación la noche, y muchas veces si otro hogar te refiere, también reciben una comisión. La mejor manera de obtener tarifas bajas en casas de familia cubana es caminar sin reservar, así tienes la oportunidad de negociar el precio. Incluso si el dinero no es un problema para usted, alojarse en Casas de Familia en Cuba es verdaderamente una experiencia que no tiene precio. Pues te permiten vivir con familias cubanas, contribuyendo directamente a su economía y aprendiendo sobre su país desde adentro.

Alojamiento en Cuba
  • Dormir en autobuses y barco siguió siendo una buena estrategia para ahorrar dinero mientras viajamos. Poder visitar las Islas del Maíz en la costa Caribe de Nicaragua era un sueño, la mayoría de los turistas toman un vuelo directo desde Managua, pero nosotros no, por supuesto. En su lugar, investigamos y seguimos la alternativa de transporte más económica. Con el fin de llegar a la isla de Big Corn, tomamos el Island Express, un barco que viaje de noche saliendo de El Rama. Este barco de carga tiene una habitación muy pequeña con cuatro literas para los pasajeros, pero no había suficientes camas para todos a bordo. Terminamos durmiendo en una habitación pequeña, llena de gente, sobre una colchoneta en el piso rodeados de pasajeros y equipajes. Era incómodo pero lo suficientemente fresco pues entraba la brisa toda la noche. Definitivamente no fue la forma más romántica para dormir durante la luna de miel, pero historias como esta hicieron que nuestro viaje sea inolvidable. 😉

  • La mejor experiencia de albergue tuvo lugar en una de las ciudades más bellas que visitamos en nuestro viaje por el mundo, La Casa de Dante en Guanajuato, México. Un lugar hogareño, colorido y acogedor con los más deliciosos y bien servidos desayunos. ¡Estamos muriéndonos de ganas por volver a Guanajuato y a este hostal familiar algún día!

Island Express
Hostel en Guanajuato
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